AUXILIO A LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA

Es éste un sello humilde pero controvertido. Debió ver la luz en 1946, como gesto servil del régimen franquista para con las potencias ganadoras de la II Guerra Mundial, aunque las condiciones geopolíticas no lo hicieron posible hasta el 1 de febrero de 1949. Se pretendía, con su recaudación, financiar la adopción temporal de cincuenta mil niños procedentes de las zonas devastadas por el conflicto.

Se emitió como sobretasa "obligatoria y transitoria, por el tiempo que la necesidad determine", en la correspondencia interna. Así lo ordena del Decreto-Ley de 16 de noviembre de 1945 firmado por el mismísimo Francisco Franco. Una Orden de 7 de diciembre extiende su uso a "nuestros Territorios españoles del Golfo de Guinea". Días más tarde, la Ley de 31 de diciembre ratifica la creación de la sobretasa.

La siguiente noticia legislativa es la Orden de 19 de enero de 1949 que la pone en ejecución. Las razones de tanto retardo, aunque no es demasiado difícil imaginarlo, no quedan documentadas.

La Orden de 10 de febrero de 1949 extiende su empleo a los Territorios del África Occidental Española. Resulta curioso destacar que la autoridad ordenante es, P.D., el Subsecretario de Presidencia del Gobierno, Luis Carrero.

"Alcanzadas las finalidades perseguidas" el Jefe del Estado firma el Decreto-Ley de 9 de diciembre de 1949 suspendiendo la percepción de la sobretasa postal con efectos del día 20 del mismo mes, fecha de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

A partir del 30 de diciembre de 1949, mediante Orden del Ministerio de Hacienda, son habilitados los efectos sobrantes para el franqueo ordinario. Posteriormente, ante las reticencias de algunas administraciones postales extranjeras a aceptar el sello como pago, se delimita, mediante Orden de 18 de diciembre de 1950, su uso para el servicio interior a partir del 3 de enero de 1951.

Finalmente, sendas órdenes de 26 de marzo de 1951 suprimen la sobretasa en los Territorios del África Occidental Española y en los del Golfo de Guinea, sin que se expliquen los motivos por lo que allí había continuado vigente.


Quede constancia del agradecimiento de San Filatelio a los amigos del