DE LOS FOURNIER DE VITORIA

La Fábrica de Fournier, en Vitoria, fue fundada en 1868 por Heraclio Fournier González, el menor de los hermanos de una saga familiar con orígenes en Francia y afincada en Burgos. Tiene sólo diecinueve años cuando abre un pequeño taller de fabricación de naipes, actividad por la que la empresa llegará a ser reconocida internacionalmente. En 1877, encarga al pintor Díaz de Olano el diseño de la baraja española y, en 1889, por el procedimiento de litografía, la imprime a doce colores, obteniendo importantes premios en diversos certámenes mundiales, especialmente en la Exposición de París. Se da la circunstancia, posteriormente modificada, de que el as de oros incorporó la efigie del fundador, Heraclio Fournier.

A su muerte, ocurrida en Vichy (Francia) en 1916, le sustituye al frente del negocio su nieto, Félix Alfaro, que relanzará la empresa y la convertirá en un referente mundial en el ámbito de la impresión.

En 1936, a petición del gobierno rebelde de Burgos y dado que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) había quedado en zona republicana, inició su actividad en el campo de la filatelia con la impresión de sus primeros sellos para el correo. El 15 de julio de 1937, con motivo del Año Jubilar Compostelano, produjo una serie de tres efectos. Acto seguido repitió encargos sobre Fernando el Católico, el II Aniversario del Alzamiento Nacional e Isabel la Católica, éstos ya sin pie de imprenta.

Luego llegaron encargos de ayuntamientos y diputaciones, de toda la geografía española, para la fabricación de timbres fiscales. Se amplía la producción con la impresión de viñetas de contenido diverso y, ya a partir de finales de los cincuenta, se atienden peticiones de un grupo heterogéneo de emisores postales extranjeros. En 1993, tras una drástica reestructuración de plantilla, desapareció la sección de artes gráficas y la empresa, controlada ya por la estadounidense United States Playing Card Company, se centra exclusivamente en la fabricación de naipes.

En 2007, Christoph Gärtner adquiere el conjunto de los archivos filatélicos de Fournier y se inicia su venta en pública subasta materializándose, así, el desmembramiento del fondo histórico.


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