¿APROBACIÓN OFICIAL?

Soler y Llach en su "Oferta especial a precios netos" de febrero de 2003 incluía un documento que contenía una relación de todas y cada una de las franquicias emitidas.

Se describía así:

309 DOCUMENTO fechado en Meilla el 5 de Diciembre de 1893 disponiendo el uso de los sellos de Franquicia de los diversos Cuerpos que estaban de Guarnición en Melilla, a partir del 1 de enero de 1894. Doble folio con texto en la primera página y con los distintos sellos de Franquicia adheridos para poder ser reconocidos y permitir su circulación. PIEZA EXCEPCIONAL Y UNICA CONOCIDA. PIEZA DE MUSEO.

El texto manuscrito dice:

Por virtud del donativo hecho por D. Miguel Rodríguez Sánchez facilitando á las tropas que constituyen el Ejército de operaciones en esta plaza 500.000 pliegos de papel y sobres para las cartas y correspondencia que utilicen; y habiendose establecido por esta Comandancia Gral el sello que como distintivo de la franquicia ha de usarse para dha correspondencia; con el fin de que este pueda ampliarse á cada uno de los diferentes cuerpos é institutos del egercito, según se dispuso por esta Dependencia en (falta el día) del corte mes; he tenido á bien aprobar los diseños que se unen á continuacion espresivos y detallados para cada uno de los Cuerpos é institutos que guarnecen esta plaza, el cual usarán en la correspondencia sus individuos mientras permanezcan en Melilla desde 1º de Enero proximo, comunicandose esta disposicion al Sor. Gefe de Correos de esta plaza con un egemplar de cada sello, para que permita su circulacion como procedente del Egercito expedicionario de operaciones, y para que se inutilicen con el timbre de aquellas oficinas.

El documento, sorprendentemente, carece de firrma y sólo se acompaña de un sello de tinta que indica EJERCITO DE OPERACIONES DE AFRICA / 2º. CUERPO / 1A. DIVISION / 3A. BRIGADA.

Llama la atención que, a pesar de lo afirmado por Soler y Llach, el documento no es único. Ángel Pelluz, en su obra "El Correo Militar en la Guerra de Melilla 1893-1894" reproduce un ejemplar de idéntica caligrafía, con alguna variación significativa como la referencia a "5 del corriente mes", donde el primer ejemplar deja un espacio en blanco.

Tampoco aparece firmado. Un sello de tinta del Estado Mayor General es el único respaldo de oficialidad. Y, a la izquierda de éste, apararece el nombre del posible escribiente de ambos documentos, Camilo Martínez Parra.

Dos documentos que deberían ser únicos, ninguna autoridad los respalda con su firma y dos sellos de tinta correspondientes a organismos diferentes. Y todo manuscrito por la misma persona. Demasiadas sombras...