Se conoce también como el Castillo del Papa Luna y está situado en la zona más elevada del tómbolo. Fue construido por los templarios sobre restos de la antigua alcazaba árabe entre 1294 y 1307.
El Papa Luna, Benedicto XIII de Aviñón, se trasladó en 1411 a Peñíscola convirtiendo su castillo en palacio y biblioteca pontificia.